viernes, 22 de agosto de 2014

El cambio climático podría provocar la llegada del dengue al sur de España

El cambio climático podría provocar la llegada del dengue al sur de España
La fiebre del dengue podría avanzar en los populares destinos turísticos de Europa si el cambio climático sigue su trayectoria prevista, según un estudio publicado en la revista de acceso abierto BMC Public Health.

Sus autores, expertos de la Universidad de East Anglia (UEA), en Reino Unido, emplearon datos actuales de México, donde está presente la fiebre del dengue, e información sobre los países de la Unión Europea (UE) con el fin de calcular la probabilidad de propagación de la enfermedad en Europa. De esta forma, estos expertos encontraron que las regiones costeras de los mares Mediterráneo y Adriático, el valle del Po, en el norte de Italia, y el noreste de Italia están en mayor riesgo.

La fiebre del dengue es una enfermedad tropical causada por un virus que se transmite por los mosquitos, con síntomas que incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular y articular, y que infecta anualmente a 50 millones de personas en todo el mundo y causa aproximadamente 12.000 muertes; principalmente en Asia Sudoriental y el Pacífico Occidental.

Debido a que los mosquitos que portan y transmiten el virus se desarrollan en condiciones templadas y húmedas, se encuentra con mayor frecuencia en zonas con estas condiciones climáticas. Las poblaciones densas y de los viajes por el mundo también están asociados con el incremento de la propagación de la enfermedad observada en las últimas décadas.

Casos locales, como los detectados en Francia y Croacia en 2010, muestran claramente que el dengue puede ser transmitido a Europa, en zonas donde se ha establecido la especie de mosquito que transporta el virus. Para este estudio, los investigadores querían estimar cómo era de probable que la enfermedad se estableciese en Europa a medida que su clima cambia hasta finales del siglo.

Los investigadores analizaron los datos de México en relación a la aparición de la fiebre del dengue y el efecto de las variables climáticas, tales como temperatura, humedad y precipitaciones, así como factores socioeconómicos, entre los que se incluyen cifras de población y producto interior bruto (PIB) per cápita. Se usaron para estimar los casos de dengue en los 27 estados miembros de la UE durante cuatro periodos: de referencia (entre 1961-1990), a corto plazo (2011-2040), medio plazo (2041-2070) y largo (2071-2100).

Riesgo para España

Los resultados de las proyecciones a largo plazo revelaron un mayor riesgo de la enfermedad en comparación con las condiciones de base. Así, se prevé pasar de una tasa de incidencia se de 2 por cada 100.000 habitantes a 10 por 100.000 en algunos lugares y se prevé que las zonas que previsiblemente correrán mayor riesgo son las de la costa italiana y Valle del Po, en Italia, el Mediterráneo español y el sur de España en general.

El investigador principal, Paul Hunter, de la 'Norwich Medical School' de UEA, afirma: "Nuestro estudio ha demostrado que el riesgo de la fiebre del dengue es probable que aumente en Europa por el cambio climático, pero que casi todo el exceso de riesgo recaerá en las zonas costeras de los mares Mediterráneo y Adriático y la parte noreste de Italia, sobre todo el valle del Po".

Los autores reconocen una limitación de su estudio: que se basa en datos clínicos de México, que tienen mucha menos variación entre el verano y el invierno que en Europa, lo que afecta a la supervivencia y la hibernación de los mosquitos. Pero creen que el trabajo futuro puede fortalecer su modelo modificándolo para tener en cuenta la diferencia de temporalidad entre ambas áreas y analizando otros escenarios de cambio climático.

EUROPA PRESS

martes, 19 de agosto de 2014

La Tierra entra en números rojos

La Tierra entra en números rojos
La Tierra entra a partir de este martes en "números rojos" al haber agotado su "presupuesto anual ecológico" en menos de 8 meses, según datos de la Global Footprint Network (GFN) que analiza la evolución de la huella ecológica, es decir la cantidad de recursos naturales del planeta que consume cada país. El punto en el que ese límite se supera es, asimismo, el Día de la Sobrecapacidad de la Tierra.

Según la alerta lanzada por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), los países del mundo se 'comen' el planeta cada vez más rápido, por lo que la jornada a partir de la cual es imposible regenerar los recursos consumidos se adelanta cada vez más: en el año 2000 se alcanzó el 1 de octubre; en 2014 se superó este martes, 19 de agosto.

WWF recuerda que en 1961, año de fundación de esta organización, la humanidad consumía dos tercios de los recursos naturales disponibles y la mayoría de los países todavía contaba con un saldo ecológico positivo ya que su huella ecológica era "mucho más pequeña y sostenible".

Sin embargo, en la actualidad los niveles de consumo "se han disparado" tanto que "estamos totalmente fuera de los límites sostenibles", de manera que hoy por hoy "necesitamos un planeta y medio para abastecer las necesidades de consumo de la humanidad". De mantenerse esta tendencia, para el año 2050 sería necesario disponer del equivalente a tres planetas como el nuestro para satisfacer la demanda, según la organización.

En el caso de España, los datos de la Global Footprint Network pondrían de manifiesto que el país está consumiendo bienes equivalentes a 2,8 naciones del mismo tamaño.

Las consecuencias visibles de este agotamiento son, entre otras, la "cada vez menor" superficie forestal, la escasez de los recursos hídricos naturales, la degradación de la calidad de la tierra y el hecho de que la diversidad biológica "se está esquilmando".

Las organizaciones ecologistas piden un modelo energético basado en las energías renovables. A finales de septiembre, WWF lanzará el Informe Planeta Vivo 2014, la décima edición de esta publicación bianual que analiza con mayor detalle la salud del planeta y el impacto de la actividad humana sobre los recursos naturales.

Marco Lambertini, director general de WWF Internacional, ha advertido de que "si queremos construir un futuro para nuestros hijos, debemos conservar el capital natural que nos queda" y administrar "de forma sostenible" los recursos del planeta, que son "limitados".

En su opinión, aunque "la tendencia actual demuestra que la humanidad está abusando de la capacidad del planeta para abastecernos", todavía hay tiempo para "tomar medidas contundentes y construir un futuro basado en un consumo sostenible de los recursos naturales".

Entre ellas, WWF apuesta por una modificación de los hábitos de consumo que incluya la adquisición de productos certificados con garantías de sostenibilidad y el cambio de modelo energético hacia las energías renovables.

EFE

La ONU declara por primera vez el máximo nivel de emergencia humanitaria en cuatro países

La ONU declara por primera vez el máximo nivel de emergencia humanitaria en cuatro países
Naciones Unidas ha declarado, en una situación sin precedentes, el máximo nivel de emergencia humanitaria, conocido como el 'Nivel 3' de emergencia, en cuatro de las crisis humanitarias mundiales (Irak, Sudán del Sur, Siria y República Centroafricana), tras haber elevado la actual crisis humanitaria en Irak al máximo nivel, según ha recogido la revista Foreign Policy.

"No he visto nada de esta envergadura con anterioridad", ha declarado el consejero de políticas humanitarias de Oxfam Estados Unidos, Noah Gottschalk, que ha especificado que "la comunidad humanitaria se enfrenta a uno de los peores momentos ya que se dan varias crisis de manera simultánea y todas ellas provocadas por el hombre". A pesar de que las crisis tienen repercusiones humanitarias, Gottschalk ha asegurado que "las únicas vías de solución son políticas".

Según Gottschalk, los contribuyentes y donantes son más reacios a las crisis humanitarias provocadas por el hombre que a las provocadas por desastres naturales, por lo que estas cuatro crisis, todas de naturaleza política, carecen de la financiación suficiente para hacer frente a los problemas humanitarios.

La declaración del 'Nivel 3' de emergencia responde al máximo nivel de alerta de la ONU y es designado por un comité formado por representantes de las organizaciones humanitarias más importantes de la ONU y otras instituciones de relevancia. El estado de emergencia está pensado para asegurar que cuando la escala, el alcance y la complejidad de una crisis es de grandes proporciones, la comunidad humanitaria dé los pasos adecuados para priorizar los recursos. También acelera la financiación que se dedica a estos conflictos.

El pasado mes de junio el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, António Guterres, anunció que por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, el número de personas que piden asilo, refugiados y desplazados internos ha superado los 50 millones de personas.

"Estamos viendo los costes de que las guerras no terminen y de los fallos en la resolución y la prevención de los conflictos", declaró Guterres. "La paz hoy en día se encuentra en déficit. El personal humanitario puede ayudar como paliativo pero las soluciones políticas son de vital necesidad", añadió.

Por su parte, el vicepresidente de programas de Mercy Corps, Craig Redmond, ha mencionado las dificultades a las que se enfrentan las organizaciones cuando mandan asistencia humanitaria a los países en conflicto ya que deben adoptar medidas extraordinarias para garantizar la seguridad de los equipos en las zonas de violencia sectaria.

Para el director del departamento de Respuesta Humanitaria de Save the Children, Gerald Anderson, "es muy difícil conseguir adoptar las medidas extraordinarias", debido a que el número de crisis simultáneas "compromete los recursos, el personal y la financiación".

El 'Nivel 3' de emergencia se ha declarado en Irak, Sudán del Sur, Siria y República Centroafricana. En los cuatro países se desarrollan conflictos de naturaleza política pero que conllevan grandes consecuencias humanitarias. En total, los cuatro conflictos suman aproximadamente 10 millones de desplazados.

Más de 40.000 yazidíes en Irak han conseguido huir y muchos de ellos han tenido que caminar durante días para salvar sus vidas, por lo que ya no necesitan que el Ejército estadounidense les evacue pero sus necesidades humanitarias, como puede ser la falta de alimento, agua y medicamentos, todavía no se han visto resueltas.

"Declarar el 'Nivel 3', que representa el máximo nivel de emergencia, en Irak ayudará a que se consigan más recursos y a que se pongan en marcha procedimientos administrativos para la respuesta", aseguró el representante especial del secretario general de Naciones Unidas para Irak, Nickolai Mladenov.

Además de los 40.000 yazidíes que necesitan ayuda humanitaria, la ONU estima que hay 1,2 millones de desplazados internos en el centro y en el norte del país. También 1,5 millones de personas necesitan asistencia humanitaria.

"El apoyo de los donantes, especialmente de Gobierno saudí, ha significado una gran contribución. Pero se necesitará más asistencia", dijo el portavoz de la oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, Kieran Dwyer, en una rueda de prensa en Erbil.

El pasado mes de febrero, Sudán del Sur recibió también el 'Nivel 3' de emergencia. Según la ONU, 3,8 millones de sudaneses necesitan asistencia humanitaria y más de un millón han huido de sus hogares a causa de la violencia. Los niveles de hambruna también se están incrementando. Al menos un millón de sudaneses no tienen alimentos suficientes.

Para Raymond, Sudán del Sur no tiene la misma consideración que Irak o Siria, pero la comunidad internacional está preocupada sobre la posibilidad que tiene el conflicto de convertirse en un problema de ámbito regional.

En República Centroafricana, la ONU estima que 527.000 residentes están desplazados internamente mientras que 399.000 han huido a países vecinos debido a la violencia.

Por último, en Siria, unos 10,8 millones de personas necesitan asistencia humanitaria y 6,5 millones son desplazados internos, según cifras de Naciones Unidas.

En el resto del mundo, hay conflictos que todavía podrían alcanzar el 'Nivel 3' como podrían ser los que se desarrollan en Gaza, República Democrática del Congo o Yemen. En este último, según Gottschalk, hay 14 millones de personas que necesitan asistencia humanitaria y hasta 10 millones de personas faltas de alimentos. "¿Cuánto se tiene que agravar la situación?", se ha preguntado Gottschalk.

EUROPA PRESS