jueves, 18 de febrero de 2010

Cono Sur en alerta por dengue

Cono Sur en alerta por dengueLas autoridades sanitarias en la región del Cono Sur se preparan para hacer frente a lo que podría ser una fuerte epidemia de dengue, enfermedad viral transmitida por la picadura de un mosquito que causa fiebre alta, dolores de cabeza y en las articulaciones, diarrea y vómitos.

Lo que más preocupa a los expertos en Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay —los países más afectados— es la aparición de la variante más grave del mal: el llamado "dengue severo", antes conocido como dengue hemorrágico.

Médicos consultados por BBC Mundo explicaron que esta forma más letal de la enfermedad se genera cuando una persona que ya fue infectada por una de las cuatro cepas del virus del dengue se contagia de un nuevo serotipo.

"El dengue severo puede causar hemorragias y complicaciones para la salud que en algunos casos pueden poner la vida en peligro", señaló la doctora Marcia Moreira, experta en dengue de la Organización Panamericana de la Salud.

Pero, pese a la gravedad de la enfermedad, la especialista resaltó que los riesgos de muerte pueden ser prevenidos si los servicios de salud están preparados y cuentan con los recursos suficientes para hacer frente a los efectos de la infección.

En la actualidad no existe una cura para el dengue, de modo que la única prevención es evitar las picaduras y frenar la propagación del aedes egypti, el mosquito que transmite el virus.

Propagación

En 2009, la región del Cono Sur atravesó la peor epidemia de dengue de las últimas décadas.

Por este motivo, muchos especialistas ven con preocupación la reaparición de la enfermedad, con el consecuente riesgo de un aumento de casos de dengue severo.

El país más populoso de la región, Brasil, ya anunció la muerte de cinco personas por la enfermedad, mientras que otras 350 permanecen graves.

En total, ya se registraron más de 12.000 casos de dengue en todo el país.

La semana pasada el Ministerio de Salud de Bolivia también confirmó la muerte de una niña de dos años como consecuencia de la variante más seria de la enfermedad, y reportó 24 casos de infección de dengue común.

En tanto, las autoridades de Paraguay informaron de 314 casos de dengue clásico y alertaron sobre la presencia de al menos dos tipos de cepas del virus en el país.

Preocupación en Argentina

Argentina, que hasta hace poco no había padecido un problema de salud público como consecuencia del dengue, confirmó 424 casos en la norteña provincia de Misiones, aledaña a Paraguay.

La crítica situación en la zona fronteriza está afectando a uno de los puntos turísticos más populares de Argentina: las Cataratas de Iguazú.

Médicos y gremios en la zona de Puerto Iguazú —ubicado en la llamada Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay— denunciaron que se están ocultando casos de contagio para no afectar la actividad turística y pidieron que se declare la emergencia sanitaria.

Se estima que unas 60 personas son atendidas todos los días en Puerto Iguazú por sospecha de haberse contagiado de dengue, en una zona que recibe más de un millón de turistas argentinos y extranjeros cada año.

Sn embargo, la gobernación de Misiones aseguró que "no hay saturación ni desbordes del sistema de salud, y se actúa para prevenir la proliferación del mosquito transmisor".

El Ministerio de Salud argentino también informó de casos en las provincias de Buenos Aires, Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe.

El año pasado, el país registró niveles históricos de la enfermedad, con unos 50.000 infectados.

BBC

martes, 2 de febrero de 2010

Yellowstone sufre más de un millar de pequeños terremotos en dos semanas

Yellowstone sufre más de un millar de pequeños terremotos en dos semanasMás de un millar de pequeños terremotos se han registrado en las últimas dos semanas en el Parque Nacional de Yellowstone, en el estado de Wyoming, lo que ha puesto en alerta a la comunidad científica, que sigue muy de cerca esta inestable zona de Estado Unidos.

El New York Times informa hoy de que los científicos confían en que esta cadena de terremotos, la segunda más larga jamás registrada en el famoso parque, sea más un fruto de la casualidad que el anticipo a la gran explosión que siempre se ha temido que tarde o temprano se viva en la zona.

Yellowstone, el parque nacional más antiguo del mundo, es en realidad la parte superior del volcán activo más grande del planeta, con un cráter de unos 85 kilómetros de diámetro por su parte más ancha.

Según el diario neoyorquino, la zona donde se han registrado los terremotos de las dos últimas semanas está a unos 16 kilómetros al noroeste del géiser Old Faithful, uno de los máximos reclamos de este parque por entrar en erupción cada diez minutos, en promedio, expulsando agua y vapor a decenas de metros de altura.

Esa área está alejada de grandes núcleos urbanos y el Parque Natural (que concentra dos tercios de todos los géiseres del planeta y está habitado por osos, bisontes y miles de animales salvajes más) está relativamente vacío en invierno, aunque en total reciben más de tres millones de visitantes al año.

La comunidad científica teme que en algún momento se vuelva a repetir una de las tremendas erupciones que cada cerca de 600.000 años se ha presentado en esa zona tan activa geológicamente.

La última de esas erupciones tuvo lugar hace unos 630.000 años y fue capaz de enterrar con cenizas volcánicas todo el oeste de Estados Unidos y parte del centro, llegando hasta la costa del Pacífico y a México.

Según el New York Times, en las dos semanas entre el 17 y el 31 de enero se han registrado un total de 1.608 terremotos, aunque, tal y como explica al diario Robert Smith, un profesor de geofísica en la Universidad de Utah y coordinador científico en el Observatorio Vulcanológico de Yellowstone, estos sismos "son como una nube de movimientos, sin una dirección o tendencia concretas".

Investigadores de las Estaciones Sismográficas de la Universidad de Utah que han rastreado las cadenas de movimientos telúricos confían en que el hecho de que la que está teniendo lugar se produzca tan sólo un año después de la anterior sea tan sólo una coincidencia.

Según el diario, la mayor cadena de terremotos registrada en la zona tuvo lugar en 1983, cuando más de tres mil sismos sacudieron el parque en tres meses.

"Creemos que la corteza sobre la que está asentada Yellowstone está ya muy fragmentada, por lo que estos terremotos, con desplazamientos mínimos de tan sólo unos milímetros, están consiguiendo liberar la tensión generada bajo tierra", explica Smith.

Los responsables del parque han pedido a los visitantes que colaboren con las tareas de vigilancia y que informen si notan vibrar el suelo.

EFE