jueves, 20 de enero de 2011

Nuevo ataque de 'phishing' dirigido contra la Dirección General de Tráfico

Nuevo ataque de 'phishing'. Foto: SOPHOS
Hace unas semanas anunciábamos que España, junto con Italia, habían sido los únicos países europeos que habían aumentado su porcentaje como emisores de spam. Ahora, estos datos se han ratificado con el nuevo ataque de 'phishing' que está sufriendo la Dirección General de Tráfico (DGT) con el objetivo de conseguir datos personales de los usuarios, y que ya ha empezado a registrar las primeras víctimas del engaño.

Según han afirmado desde la DGT, "este nuevo intento de suplantación de identidad se basa en una campaña de 'spam' en la que avisan al usuario de que le han impuesto una sanción con el objetivo de que rellenen el documento de Word y faciliten sus datos personales y los envíen a una dirección de correo de Hotmail. También incluyen un enlace a la web de la DGT para dar una imagen de veracidad".

El correo 'spam' que parece llegar de la DGT, incluye además un documento en pdf con una supuesta notificación de sanción, un documento Word de alegaciones y un acuse de recibo de correos, donde solicitan los datos personales de los usuarios como nombre, apellidos, dirección y número de DNI, según informa la compañía de seguridad Sophos en una nota de prensa.

En el marco de la reforma de tráfico que ha tenido lugar en el año 2010, la DGT ha creado numerosos portales telemáticos para que el usuario pueda comunicarse con este Organismo. Utilizando estas novedades y aprovechando la falta de conocimientos de algunos usuarios, los casos de phishing están aumentando en los últimos meses.

Por ello, Pablo Teijeira, Corporate Account Manager de Sophos Iberia, ha declarado en la nota de prensa que "ha habido usuarios que han caído en el engaño y recomienda la mayor precaución siempre que se soliciten los datos personales y recuerda a los internautas que se puede denunciar a las autoridades competentes todo aquello que se considere sospechoso".

Portaltic/EP

miércoles, 12 de enero de 2011

La OMS presenta un plan para detener una nueva forma de malaria

Pascal Ringwald, en la presentación del nuevo plan. EFE
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha anunciado hoy en Ginebra un plan de ámbito global para detener una nueva forma de malaria, muy resistente a los fármacos. El plan pretende prevenir la propagación mundial de un tipo de paludismo que apareció por primera vez en la frontera que separa Tailandia de Camboya en 2007 y que ahora podría extenderse en África.

Esta nueva forma de malaria es muy resistente a la artemisina, una sustancia que se extrae de la artemisa dulce, la planta que sirve de base para los tratamientos convencionales contra el tipo de malaria que más muertes provoca. Hoy en día no existen otros medicamentos contra la malaria que ofrezcan el mismo nivel de eficacia y tolerancia entre los enfermos.

El coste aproximado del nuevo plan es de 135 millones de euros al año. Esta cantidad incluye 50 millones para acelerar la investigación y el desarrollo de nuevos medicamentos antipalúdicos no basados en la artemisinina. El resto del dinero será utilizado para establecer un mejor seguimiento de la enfermedad y para adquirir los kits de diagnóstico necesarios para detectar con rapidez la aparición de la enfermedad.

La resistencia a la artemisina y a cualquier otro posible tratamiento contra la malaria está siendo evaluada en Vietnam, donde los científicos temen que se propague por toda África. "Ahora tenemos una oportunidad limitada para contener la resistencia a la artemisinina antes de que se extienda", advierte el informe de la OMS titulado Plan mundial para la resistencia artemisinina de contención.

Según datos de la OMS, la malaria mata anualmente a 863.000 personas, lo que la convierte en una de las principales causas de mortalidad a nivel mundial. Cada año, unos 243 millones de personas se infectan de esta enfermedad. Los niños africanos son quienes la sufren de un modo más acuciante.

Los progresos para acabar con el paludismo se han intensificado desde 2006, año en el que se generalizó el uso de las mosquiteras tratadas con insecticidas, así como los tratamientos basados en artemisina. En la última década, el número de casos de malaria cayó un 40% en los países donde esta enfermedad es endémica, con lo que en ese periodo se salvaron 750.000 vidas.

Los esfuerzos y la enorme inversión para atajar la malaria que realizan cada año, advierte la OMS, se perderían si se propaga una forma de esta enfermedad.