sábado, 13 de agosto de 2011

Una epidemia de cólera se suma a la hambruna en Somalia

Una epidemia de cólera se suma a la hambruna en Somalia
La ONU asegura que "lo peor" de la crisis provocada por la hambruna en Somalia todavía no ha pasado, tras confirmar que hay una epidemia de cólera que, en la actual situación de insalubridad, malnutrición y hacinamiento de desplazados, es altamente peligrosa.

"No cometamos el error de creer que lo peor ha pasado, ésta crisis continúa, con desplazamientos masivos, riesgo de propagación de enfermedades, hacinamiento en los campamentos y situaciones que superan a los trabajadores humanitarios en el terreno", según el portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Adrian Edwards.

Varios organismos internacionales han confirmado la existencia de una epidemia de cólera en Mogadiscio, a donde han llegado decenas de miles de desplazados procedentes de las regiones del sur de Somalia más afectadas por la sequía causante de la hambruna.

En una rueda de prensa, el experto de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Michel Yao, dijo que en pruebas de laboratorio se ha confirmado "un número de casos tres veces más elevado con respecto a hace un año, con lo que podemos decir que hay una epidemia de cólera en curso".

Los casos de cólera se han corroborado principalmente en Mogadiscio, con análisis que apuntan a una tasa de 40% de casos positivos entre los desplazados y el resto entre la población local. Asimismo, se han observado brotes en áreas del sur del país, varios de ellos bajo control.

También en Mogadiscio se han confirmado casos de sarampión y dengue, así como afectados por esta última enfermedad en Somalilandia (región autoproclamada independiente).

La rápida propagación del cólera fue atribuida por Yao a que los asentamientos informales de desplazados se han multiplicado, pero en condiciones de extrema precariedad; al escaso acceso al agua apta para el consumo y a servicios de saneamiento básico, a la alta tasa de malnutrición infantil, así como a la limitada capacidad de los centros de salud.

El experto confesó que su organización teme una rápida propagación de esa enfermedad infecciosa como consecuencia de los "movimientos de la población que no podemos controlar".

Según los datos reunidos por la OMS, el 53% de los casos de cólera corresponden a niños.

EFE

sábado, 6 de agosto de 2011

En verano aumenta el número de lesiones medulares por zambullidas

Prevención de lesiones medulares por zambullidas
Durante la época estival aumenta el número de lesiones medulares por zambullidas en ríos, playas, piscinas y pantanos. Estas lesiones, de carácter irreversible, modifican totalmente la vida de los pacientes, ya que quedan anclados a una silla de ruedas para el resto de su vida.

La Fundación del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo pone en marcha cada verano la campaña informativa 'Piénsatelo. No vayas de cabeza', destinada a la prevención de lesiones medulares como consecuencia de las zambullidas. El Ministerio de Sanidad y la Cruz Roja se han unido este año a la campaña con el fin de prevenir accidentes en piscinas.

La campaña recuerda a los bañistas la necesidad de mantener una actitud de prudencia a la hora de lanzarse a la piscina, el río o el mar, ya que una mala zambullida puede tener consecuencias tan negativas como una lesión medular.

Como explican expertos del Hospital de Parapléjicos de Toledo, durante al año 2010 ingresaron tres pacientes de 14, 37 y 63 años por lesiones de médula producidas en los meses de verano.

La jefa de Sección de Médico Rehabilitación y Medicina Física, la doctora Ana Esclarín ha comentado que "las zambullidas durante el verano son una causa relativamente frecuente de lesión medular en gente joven. La causa principal es tirarse de cabeza sin saber la profundidad existente, produciendo una hiperflexión de cuello o hiperextensión que provocan un daño medular. Son lesiones muy importantes que afectan a brazos y piernas que, dependiendo del impacto, serán irreversibles".

"Seguir unas normas de sentido común y una mayor concienciación ciudadana de los peligros que suponen las zambullidas puede prevenir este tipo de accidentes. Asegurarse de la profundidad del agua o no tirarse de cabeza pueden evitar graves lesiones", añade Esclarín.

Este tipo de lesiones medulares afecta de manera predominante a hombres entre 15 y 30 años que, impulsados por una falta de prudencia, saltan en lugares peligrosos ocasionandose graves consecuencias para su salud.

EUROPA PRESS