lunes, 9 de enero de 2012

La sonda 'Phobos-Grunt' caerá el día 15 sobre la Tierra

La sonda 'Phobos-Grunt' caerá el día 15 sobre la Tierra
Tras casi dos meses desde el fallido lanzamiento de la sonda rusa 'Phobos-Grunt', el pasado 9 de noviembre, las autoridades rusas han anunciado que los fragmentos de este artefacto que no se desintegren caerán sobre la Tierra el próximo 15 de enero. Se estima que caerán entre 20 y 30 piezas de menos de 200 kilos de peso en total.

La fecha ha sido comunicada por el representante del Ministerio de Defensa de Rusia para el Área de Defensa Aérea y del Espacio, el coronel Alexei Zolotujin, según ha informado la agencia rusa RIA Novosti, que reconocía que la fecha podía variar en función de las condiciones atmósfericas.

La 'Phobos-Grunt' se lanzó con el objetivo de estudiar el satélite Fobos de Marte. Pretendía aterrizar en su superficie y recoger muestras que traería de vuelta a la Tierra. Pero los motores que tenían que haberse puesto en marcha tras la salida no lo hicieron y se quedó orbitando en torno a la Tierra.

Desde entonces se han repetido los intentos de contactar con ella en todo el planeta, e incluso en los primeros días se llegó a pensar que podía retomar su destino, pero no ha sido así y ha seguido perdiendo altura desde entonces.

En estos momentos, son los especialistas del Centro de Investigación de las Condiciones Espaciales quienes se dedican a seguir los parámetros de la órbita de 'Phobos-Grunt', y son los que han elabordo el pronóstico sobre su próxima caída.

Según el portavoz ruso, el viernes la sonda viajaba alrededor de nuestro planeta a una altitud que variaba entre los 177 km (perigeo) y los 224 km (apogeo) y continuará bajando, a medida que en su viaje se encuentre con más aire.

Cuando se lanzó, la nave pesaba unas 13 toneladas, si bien 10 toneladas eran el combustible que tenía que gastar en su viaje a la luna marciana. Ahora, se desintegrará, con toda seguridad, cuando atraviese la atmósfera terrestre.

Rosa M. Tristán | ELMUNDO.es

jueves, 5 de enero de 2012

Una mosca parásita es letal para las abejas

Una mosca parásita es letal para las abejas
Las abejas de miel se encuentran en una situación crítica. Desde 2006 su población se ha ido reduciendo de manera alarmante, tanto en EEUU como en el resto del mundo, sin que los científicos hayan podido determinar la causa con exactitud.

Los expertos han bautizado la desaparición de millones de ejemplares como Síndrome del Despoblamiento de las Colmenas (CCD, en sus siglas en inglés). En muchos casos no se han encontrado los restos de abejas muertas, ya que el abandono de la colmena es la primera característica del CCD.

Un hallazgo de la Universidad estatal de San Francisco (EEUU) puede ayudar a esclarecer por qué los enjambres estadounidenses están quedando mermados. Los investigadores han descubierto una especie de mosca parásita que, al inyectar sus huevos en la abeja, causa la muerte de ésta. Antes de fallecer, la abeja se muestra desorientada, como si fuera un zombi, y abandona su colmena.

La mosca, que ha sido bautizada como 'Apocephalus borealis, deposita los huevos en el abdomen de la abeja. Aproximadamente siete días después de su muerte, las larvas salen de su cuerpo.

Los científicos han observado que tras su encuentro con el parásito, las abejas abandonan sus colmenas. Lo hacen desorientadas, volando en círculos, según explica Andrew Core, autor principal de este estudio publicado en PLoS ONE. Cuando están muy débiles, se quedan quietas hasta que mueren, incapaces de sostenerse.

El descubrimiento de este insecto se produjo de forma casual, cuando el profesor de Biología y presidente de la Academia de Ciencias de California, John Hafernik, observó este fenómeno en unas abejas que tenía en su laboratorio. El científico las había guardado en un frasco para alimentar a un insecto que trajo de una expedición. Las olvidó en su despacho hasta que un día observó a estas moscas merodeando las abejas.

Teresa Guerrero | ELMUNDO.es

La UE no descarta que el virus Schmallenberg pueda transmitirse a los humanos

La UE no descarta que el virus Schmallenberg pueda transmitirse a los humanos
La Unión Europea considera "improbable", pero "no descarta" que el nuevo virus bautizado "Schmallenberg", que afecta al ganado ovino y bovino, pudiera transmitirse a los humanos, según revela un informe realizado por el Centro Europeo para el Control de Enfermedades.

Aunque hasta la fecha no se ha detectado ningún contagio del virus a personas, el análisis de riesgo publicado por el Centro concluye que la eventual contaminación del virus de los animales a los humanos "es improbable, pero no se excluye", indicaron a Efe fuentes comunitarias.

La Comisión Europea está "haciendo un seguimiento de la situación junto con los Estados miembros", añadieron las fuentes.

Bruselas considera que, dado que el virus se transmite a través de un tipo de mosquito, "es poco probable que haya muchas contaminaciones en invierno".

El Comité Permanente de la Cadena Alimentaria de la UE -formado por expertos de los Veintisiete- debatirá la situación con el virus la semana próxima, señalaron las fuentes.

El virus Schmallenberg, que produce malformaciones congénitas en corderos y terneros y provoca fiebre, diarrea severa y abortos en el ganado, se ha extendido de Holanda a Bélgica, donde ha sido detectado en 27 y 9 granjas, respectivamente.

La Agencia Federal para la Seguridad de la Cadena Alimentaria de Bélgica dio ayer nuevas cifras sobre las explotaciones afectadas, después de que la semana pasada el virus fuera identificado en seis granjas de este tipo en Flandes, en particular en la provincia de Amberes.

El Centro de Estudios e Investigaciones Veterinarias y Agroquímicas, laboratorio de referencia en Bélgica para las enfermedades animales, detectó el virus por primera vez en este país el 22 de diciembre en corderos recién nacidos pertenecientes a una empresa agrícola ubicada en la provincia de Amberes.

El virus recibe el nombre de la ciudad alemana de Schmallenberg, situada en Renania del Norte-Westfalia, relativamente cerca de los países del Benelux.

Hasta el momento 107 granjas han informado de brotes sospechosos a la Autoridad holandesa para la Seguridad Alimentaria y de Productos para los Consumidores.

No existe vacuna contra el virus o un tratamiento específico y tampoco hay indicios que permitan concluir que puede infectar a otro ganado que no sea el bovino y el ovino.

De momento se han detectado dos formas en las que se manifiesta el virus Schmallenberg, la primera de las cuales se ha observado en vacas y terneras y se caracteriza por fiebre, disminución en la producción de leche, diarrea severa y en algunas ocasiones abortos.

La segunda forma genera deformaciones congénitas en las extremidades, provoca hidrocefalia o tortícolis en los corderos recién nacidos.

EFE