viernes, 22 de agosto de 2014

El cambio climático podría provocar la llegada del dengue al sur de España

El cambio climático podría provocar la llegada del dengue al sur de España
La fiebre del dengue podría avanzar en los populares destinos turísticos de Europa si el cambio climático sigue su trayectoria prevista, según un estudio publicado en la revista de acceso abierto BMC Public Health.

Sus autores, expertos de la Universidad de East Anglia (UEA), en Reino Unido, emplearon datos actuales de México, donde está presente la fiebre del dengue, e información sobre los países de la Unión Europea (UE) con el fin de calcular la probabilidad de propagación de la enfermedad en Europa. De esta forma, estos expertos encontraron que las regiones costeras de los mares Mediterráneo y Adriático, el valle del Po, en el norte de Italia, y el noreste de Italia están en mayor riesgo.

La fiebre del dengue es una enfermedad tropical causada por un virus que se transmite por los mosquitos, con síntomas que incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular y articular, y que infecta anualmente a 50 millones de personas en todo el mundo y causa aproximadamente 12.000 muertes; principalmente en Asia Sudoriental y el Pacífico Occidental.

Debido a que los mosquitos que portan y transmiten el virus se desarrollan en condiciones templadas y húmedas, se encuentra con mayor frecuencia en zonas con estas condiciones climáticas. Las poblaciones densas y de los viajes por el mundo también están asociados con el incremento de la propagación de la enfermedad observada en las últimas décadas.

Casos locales, como los detectados en Francia y Croacia en 2010, muestran claramente que el dengue puede ser transmitido a Europa, en zonas donde se ha establecido la especie de mosquito que transporta el virus. Para este estudio, los investigadores querían estimar cómo era de probable que la enfermedad se estableciese en Europa a medida que su clima cambia hasta finales del siglo.

Los investigadores analizaron los datos de México en relación a la aparición de la fiebre del dengue y el efecto de las variables climáticas, tales como temperatura, humedad y precipitaciones, así como factores socioeconómicos, entre los que se incluyen cifras de población y producto interior bruto (PIB) per cápita. Se usaron para estimar los casos de dengue en los 27 estados miembros de la UE durante cuatro periodos: de referencia (entre 1961-1990), a corto plazo (2011-2040), medio plazo (2041-2070) y largo (2071-2100).

Riesgo para España

Los resultados de las proyecciones a largo plazo revelaron un mayor riesgo de la enfermedad en comparación con las condiciones de base. Así, se prevé pasar de una tasa de incidencia se de 2 por cada 100.000 habitantes a 10 por 100.000 en algunos lugares y se prevé que las zonas que previsiblemente correrán mayor riesgo son las de la costa italiana y Valle del Po, en Italia, el Mediterráneo español y el sur de España en general.

El investigador principal, Paul Hunter, de la 'Norwich Medical School' de UEA, afirma: "Nuestro estudio ha demostrado que el riesgo de la fiebre del dengue es probable que aumente en Europa por el cambio climático, pero que casi todo el exceso de riesgo recaerá en las zonas costeras de los mares Mediterráneo y Adriático y la parte noreste de Italia, sobre todo el valle del Po".

Los autores reconocen una limitación de su estudio: que se basa en datos clínicos de México, que tienen mucha menos variación entre el verano y el invierno que en Europa, lo que afecta a la supervivencia y la hibernación de los mosquitos. Pero creen que el trabajo futuro puede fortalecer su modelo modificándolo para tener en cuenta la diferencia de temporalidad entre ambas áreas y analizando otros escenarios de cambio climático.

EUROPA PRESS

martes, 19 de agosto de 2014

La Tierra entra en números rojos

La Tierra entra en números rojos
La Tierra entra a partir de este martes en "números rojos" al haber agotado su "presupuesto anual ecológico" en menos de 8 meses, según datos de la Global Footprint Network (GFN) que analiza la evolución de la huella ecológica, es decir la cantidad de recursos naturales del planeta que consume cada país. El punto en el que ese límite se supera es, asimismo, el Día de la Sobrecapacidad de la Tierra.

Según la alerta lanzada por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), los países del mundo se 'comen' el planeta cada vez más rápido, por lo que la jornada a partir de la cual es imposible regenerar los recursos consumidos se adelanta cada vez más: en el año 2000 se alcanzó el 1 de octubre; en 2014 se superó este martes, 19 de agosto.

WWF recuerda que en 1961, año de fundación de esta organización, la humanidad consumía dos tercios de los recursos naturales disponibles y la mayoría de los países todavía contaba con un saldo ecológico positivo ya que su huella ecológica era "mucho más pequeña y sostenible".

Sin embargo, en la actualidad los niveles de consumo "se han disparado" tanto que "estamos totalmente fuera de los límites sostenibles", de manera que hoy por hoy "necesitamos un planeta y medio para abastecer las necesidades de consumo de la humanidad". De mantenerse esta tendencia, para el año 2050 sería necesario disponer del equivalente a tres planetas como el nuestro para satisfacer la demanda, según la organización.

En el caso de España, los datos de la Global Footprint Network pondrían de manifiesto que el país está consumiendo bienes equivalentes a 2,8 naciones del mismo tamaño.

Las consecuencias visibles de este agotamiento son, entre otras, la "cada vez menor" superficie forestal, la escasez de los recursos hídricos naturales, la degradación de la calidad de la tierra y el hecho de que la diversidad biológica "se está esquilmando".

Las organizaciones ecologistas piden un modelo energético basado en las energías renovables. A finales de septiembre, WWF lanzará el Informe Planeta Vivo 2014, la décima edición de esta publicación bianual que analiza con mayor detalle la salud del planeta y el impacto de la actividad humana sobre los recursos naturales.

Marco Lambertini, director general de WWF Internacional, ha advertido de que "si queremos construir un futuro para nuestros hijos, debemos conservar el capital natural que nos queda" y administrar "de forma sostenible" los recursos del planeta, que son "limitados".

En su opinión, aunque "la tendencia actual demuestra que la humanidad está abusando de la capacidad del planeta para abastecernos", todavía hay tiempo para "tomar medidas contundentes y construir un futuro basado en un consumo sostenible de los recursos naturales".

Entre ellas, WWF apuesta por una modificación de los hábitos de consumo que incluya la adquisición de productos certificados con garantías de sostenibilidad y el cambio de modelo energético hacia las energías renovables.

EFE

La ONU declara por primera vez el máximo nivel de emergencia humanitaria en cuatro países

La ONU declara por primera vez el máximo nivel de emergencia humanitaria en cuatro países
Naciones Unidas ha declarado, en una situación sin precedentes, el máximo nivel de emergencia humanitaria, conocido como el 'Nivel 3' de emergencia, en cuatro de las crisis humanitarias mundiales (Irak, Sudán del Sur, Siria y República Centroafricana), tras haber elevado la actual crisis humanitaria en Irak al máximo nivel, según ha recogido la revista Foreign Policy.

"No he visto nada de esta envergadura con anterioridad", ha declarado el consejero de políticas humanitarias de Oxfam Estados Unidos, Noah Gottschalk, que ha especificado que "la comunidad humanitaria se enfrenta a uno de los peores momentos ya que se dan varias crisis de manera simultánea y todas ellas provocadas por el hombre". A pesar de que las crisis tienen repercusiones humanitarias, Gottschalk ha asegurado que "las únicas vías de solución son políticas".

Según Gottschalk, los contribuyentes y donantes son más reacios a las crisis humanitarias provocadas por el hombre que a las provocadas por desastres naturales, por lo que estas cuatro crisis, todas de naturaleza política, carecen de la financiación suficiente para hacer frente a los problemas humanitarios.

La declaración del 'Nivel 3' de emergencia responde al máximo nivel de alerta de la ONU y es designado por un comité formado por representantes de las organizaciones humanitarias más importantes de la ONU y otras instituciones de relevancia. El estado de emergencia está pensado para asegurar que cuando la escala, el alcance y la complejidad de una crisis es de grandes proporciones, la comunidad humanitaria dé los pasos adecuados para priorizar los recursos. También acelera la financiación que se dedica a estos conflictos.

El pasado mes de junio el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, António Guterres, anunció que por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial, el número de personas que piden asilo, refugiados y desplazados internos ha superado los 50 millones de personas.

"Estamos viendo los costes de que las guerras no terminen y de los fallos en la resolución y la prevención de los conflictos", declaró Guterres. "La paz hoy en día se encuentra en déficit. El personal humanitario puede ayudar como paliativo pero las soluciones políticas son de vital necesidad", añadió.

Por su parte, el vicepresidente de programas de Mercy Corps, Craig Redmond, ha mencionado las dificultades a las que se enfrentan las organizaciones cuando mandan asistencia humanitaria a los países en conflicto ya que deben adoptar medidas extraordinarias para garantizar la seguridad de los equipos en las zonas de violencia sectaria.

Para el director del departamento de Respuesta Humanitaria de Save the Children, Gerald Anderson, "es muy difícil conseguir adoptar las medidas extraordinarias", debido a que el número de crisis simultáneas "compromete los recursos, el personal y la financiación".

El 'Nivel 3' de emergencia se ha declarado en Irak, Sudán del Sur, Siria y República Centroafricana. En los cuatro países se desarrollan conflictos de naturaleza política pero que conllevan grandes consecuencias humanitarias. En total, los cuatro conflictos suman aproximadamente 10 millones de desplazados.

Más de 40.000 yazidíes en Irak han conseguido huir y muchos de ellos han tenido que caminar durante días para salvar sus vidas, por lo que ya no necesitan que el Ejército estadounidense les evacue pero sus necesidades humanitarias, como puede ser la falta de alimento, agua y medicamentos, todavía no se han visto resueltas.

"Declarar el 'Nivel 3', que representa el máximo nivel de emergencia, en Irak ayudará a que se consigan más recursos y a que se pongan en marcha procedimientos administrativos para la respuesta", aseguró el representante especial del secretario general de Naciones Unidas para Irak, Nickolai Mladenov.

Además de los 40.000 yazidíes que necesitan ayuda humanitaria, la ONU estima que hay 1,2 millones de desplazados internos en el centro y en el norte del país. También 1,5 millones de personas necesitan asistencia humanitaria.

"El apoyo de los donantes, especialmente de Gobierno saudí, ha significado una gran contribución. Pero se necesitará más asistencia", dijo el portavoz de la oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU, Kieran Dwyer, en una rueda de prensa en Erbil.

El pasado mes de febrero, Sudán del Sur recibió también el 'Nivel 3' de emergencia. Según la ONU, 3,8 millones de sudaneses necesitan asistencia humanitaria y más de un millón han huido de sus hogares a causa de la violencia. Los niveles de hambruna también se están incrementando. Al menos un millón de sudaneses no tienen alimentos suficientes.

Para Raymond, Sudán del Sur no tiene la misma consideración que Irak o Siria, pero la comunidad internacional está preocupada sobre la posibilidad que tiene el conflicto de convertirse en un problema de ámbito regional.

En República Centroafricana, la ONU estima que 527.000 residentes están desplazados internamente mientras que 399.000 han huido a países vecinos debido a la violencia.

Por último, en Siria, unos 10,8 millones de personas necesitan asistencia humanitaria y 6,5 millones son desplazados internos, según cifras de Naciones Unidas.

En el resto del mundo, hay conflictos que todavía podrían alcanzar el 'Nivel 3' como podrían ser los que se desarrollan en Gaza, República Democrática del Congo o Yemen. En este último, según Gottschalk, hay 14 millones de personas que necesitan asistencia humanitaria y hasta 10 millones de personas faltas de alimentos. "¿Cuánto se tiene que agravar la situación?", se ha preguntado Gottschalk.

EUROPA PRESS

lunes, 18 de agosto de 2014

Una vida entre insectos letales

Una vida entre insectos letales
Antes de emprender sus vacaciones en países de Asia, África y Latinoamérica, turistas de todo el mundo se informan sobre el dengue, el paludismo, la leishmaniasis o la enfermedad de Chagas, transmitidas por insectos. Pero son las comunidades indígenas las principales víctimas de estas dolencias potencialmente mortales. Investigadores en ecosalud, que han participado en la conferencia EcoHealth 2014 de Montreal (Canadá), explican a Sinc cómo trabajan con estas poblaciones en proyectos que pueden salvarles la vida.

En verano, el contacto entre insectos y humanos se multiplica. Entran en las casas, resultan molestos para conciliar el sueño y agreden a las personas. Además, cada año, viajeros de todo el mundo visitan destinos turísticos de Asia, África y Latinoamérica, que están considerados puntos calientes de enfermedades emergentes transmitidas por insectos. Con frecuencia, estas regiones luchan con una urbanización rápida y no planificada, con la deforestación y la sobreexplotación de recursos naturales y de su vida silvestre.

Una de las consecuencias de estas actividades es el contagio en humanos de dolencias potencialmente mortales propagadas por insectos. Algunos de los más conocidos son Aedes aegypti, que transmite el dengue; Anopheles, la malaria; Lutzomyia, la leishmaniasis y Triatomino, la enfermedad de Chagas.

Prevenir y responder a dichas enfermedades infecciosas de forma efectiva, sobre el terreno y de manera sostenible, es el trabajo de múltiples grupos de investigación que trabajan en ecosalud –salud humana, animal y ecología– por todo el mundo, una disciplina en la que la participación social es fundamental.

Un ejemplo pionero se encuentra en Colombia, donde un equipo de científicos ha diseñado una estrategia para involucrar a la comunidad indígena en el reconocimiento, búsqueda y recolección de insectos que transmiten malaria, Chagas y leishmaniasis.

“Hemos creado un folleto y un kit entomológico para cada población. Además, somos pioneros en organizar y desarrollar una logística para trasladar los insectos. Nuestra idea es que el Gobierno implemente el sistema de recogida en comunidades que viven en áreas muy remotas”, declara a Sinc Catalina González-Uribe, profesora de epidemiología en la Universidad de los Andes e investigadora del grupo de antropología médica, que ha presentado el proyecto en EcoHealth 2014 en Montreal (Canadá).

Insectarios para saber reconocerlos

Esta experiencia piloto se ha desarrollado con indígenas de las comunidades de los Barí de Karikachaboquira, y los Wayúu en Marbacella y El Horno. Estos últimos sufrieron en 2010 una epidemia de malaria.

“Habíamos pensado en trabajar con una tercera comunidad, pero está por desgracia en una zona en conflicto muy complicada de Colombia y acceder a ella ponía en riesgo la vida de las personas del equipo. No pudimos llegar a una negociación”, apunta González-Uribe.

Cada participante recibió un kit para llevar a cabo la vigilancia de los insectos. Además, la comunidad barí desarrolló un insectario para el reconocimiento de las especies, que posteriormente trasladaron a través de una ruta al laboratorio del centro de salud pública de su región, a 213 kilómetros.

“Con nuestras intervenciones la gente vive mejor y se siente bien. En Guatemala decimos que una sola golondrina no hace verano. Mi obligación es la investigación, pero si no se aplica y se colabora con las comunidades, para qué sirve”, explica a Sinc María Carlota Monroy Escobar, que ha participado también en EcoHealth 2014 en Montreal como experta en la enfermedad de Chagas y primera mujer guatemalteca en ganar la Medalla Nacional de Ciencia y Tecnología de su país.

Un modelo matemático que detecta el riesgo de transmisión

El Chagas es una enfermedad tropical producida por un protozoo que se transmite a los humanos y otros animales a través de un insecto, la vinchuca. La mayoría de la población afectada vive en comunidades pobres que tienen casas mal acondicionadas. Se calcula que cerca de ocho millones de personas en el mundo están infectadas por esta dolencia, que es endémica de América Latina. “No se puede erradicar –enfatiza la científica–, tenemos que aprender a convivir con el parásito”.

El equipo de Monroy, que cuenta con personal investigador de la Universidad de Granada (España), ha desarrollado proyectos de mejora de viviendas con materiales locales –cenizas volcánicas, cal y arena– en poblaciones indígenas de Latinoamérica. Como consecuencia, se ha reducido drásticamente esta y otras enfermedades. En la actualidad trabaja en la creación de un modelo matemático de la trasmisión de Chagas en diferentes contextos ecológicos.

“El objetivo es entender cómo influyen los componentes ambientales, entomológicos y sociales para que se dé la enfermedad. Por poner un ejemplo, solo una docena de los insectos triatominos transmiten esta dolencia, pero como la deforestación continúa y se derriban las barreras naturales, hay nuevas especies potencialmente peligrosas. Para saber cuáles serán aplicamos el modelo, y podemos advertir qué insectos van a ser mejor que otros para transmitir el parásito del Chagas”, añade la científica.

Más agua, más mosquitos

Otros de los aspectos de riesgo para la aparición de insectos y transmisión de enfermedades es la modificación de los suelos para uso agrícola o ganadero.

En Kenia (África), científicos del Instituto Internacional de Investigaciones Agropecuarias (ILRI, por sus siglas en inglés) han hecho un estudio para comparar el peligro de infecciones transmitidas por mosquitos a humanos en lugares donde se ha implantado el regadío.

Johanna Linddahl, investigadora de este centro, explica: “Investigamos una zona semiárida de este país donde se introdujo el sistema de riego, para determinar los efectos de estos cambios en la incidencia de infecciones como la malaria, el chikungunya, el virus del Nilo Occidental, la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo y la fiebre del Valle del Rift”.

Los científicos recolectaron datos socioeconómicos de las zonas donde se había implantado dicho sistema y en las que no, lo que hizo que tanto hombres como mujeres participan en actividades agrícolas. Además, recogieron muestras de sangre de sujetos seleccionados al azar.

“Nuestros resultados mostraron que las zonas de regadío tuvieron una prevalencia ligeramente mayor de malaria que las zonas de secano. En la actualidad la sangre está siendo examinada para saber la prevalencia de otras enfermedades, pero parece que las infecciones por mosquitos son mayores en las áreas irrigadas. Hay, por tanto, una necesidad de incorporar medidas de control de enfermedades en estos lugares”, expresa Linddahl.

Eva Rodríguez Nieto | SINC

Ébola, dengue, malaria... claves de las 6 principales enfermedades tropicales

Ébola, dengue, malaria... claves de las 6 principales enfermedades tropicales
El virus del Ébola, que en los últimos meses ha matado a alrededor de un millar de personas y ha contagiado a más de 1.700 en África Occidental, ha provocado la alarma en un mundo en el que también conviven otras enfermedades infecciosas tropicales como el dengue o la malaria, que se cobran más de 600.000 vidas cada año.

Seis son las principales enfermedades tropicales que están "en acción" en todo el planeta. El doctor Francisco Giménez, presidente de la Sociedad Española de Medicina Tropical y Salud Internacional, analiza estas enfermedades tropicales que, sobre todo, afectan a zonas de África, América Central y del Sur y Asia.

1. ÉBOLA

Con una tasa de mortalidad del 90%, el virus del Ébola es transmitido al ser humano por animales salvajes y se propaga en las poblaciones humanas de persona a persona a través de fluidos como sangre o saliva.

Se detectó por primera vez en 1976 en dos brotes simultáneos en Nzara (Sudán) y Yambuku (República Democrática del Congo). La aldea en que se dio el segundo de ellos está situada cerca del río Ébola, que da nombre a la enfermedad. Desde hace seis meses ha reaparecido con fuerza.

Síntomas:

Aparición súbita de fiebre.
Debilidad intensa y dolores musculares.
Vómitos y diarrea.
Erupciones cutáneas.
Disfunción renal y hepática.
Hemorragias internas y externas que pueden causar la muerte.

¿Dónde?

"Es una epidemia mayor que en otras ocasiones, ya que se ha extendido hacia varios países de África Occidental (Guinea Conakry, Sierra Leona, Liberia y Nigeria) y esto es algo que no había pasado hasta ahora", apunta el doctor Giménez.

"Hoy en día, con los sistemas de vigilancia epidemiológica que hay, es muy complicado que llegue a Europa. Con lo que está haciendo la Organización Mundial de la Salud (OMS) para evitar que se propague a los países próximos al foco principal, se reducen las posibilidades al mínimo", asegura.

Tratamiento

"El ébola ahora mismo no tiene tratamiento específico, solo hay uno de soporte para controlar el cuadro clínico. Cuando se producen muchos casos, como en esta ocasión, hay posibilidad de investigar más. Hasta ahora, los brotes epidémicos que ha habido eran menores. Normalmente no pasaba de cien muertes, con lo que no se podían ensayar tratamientos", afirma el especialista.

"La ventaja que tenemos con el ébola es que tiene un periodo de incubación muy corto, con lo cual hace que los pacientes sepan reconocerlo perfectamente. La desventaja es la alta mortalidad que tiene y que incluso los cadáveres pueden contagiar la enfermedad", subraya Francisco Giménez.

2. MALARIA

También conocida como paludismo, se trata de una enfermedad potencialmente mortal causada por parásitos que se transmiten al ser humano por la picadura de mosquitos infectados y que se cobra la vida unas 600.000 personas al año que no han tomado el tratamiento profiláctico preventivo. De hecho, en 2012 se registraron 207 millones de casos en el mundo y, de ellos, murieron 627.000, de los que 482.000 eran niños menores de cinco años. Diagnosticada a tiempo, la malaria es curable.

"La mayoría de las muertes por malaria se dan en niños pequeños y quizás no se le presta la atención necesaria", apunta el especialista.

Síntomas

Fiebre y dolor de cabeza.
Escalofríos.
Vómitos.

¿Dónde?

Principalmente, se da en África Subsahariana, aunque también hay casos en América Central y en el Sudeste Asiático.

Tratamiento

Existe un tratamiento profiláctico que previene ser contagiado por el mosquito. También hay varias vacunas en experimentación que persiguen erradicar la enfermedad, señala la OMS.

3. DENGUE

El virus se transmite a los seres humanos por la picadura de mosquitos hembra Aedes aegypti infectadas que provocan una enfermedad parecida a la gripe con un periodo de incubación de entre 4 y 10 días. En los últimos años ha aumentado enormemente la incidencia de esta patología y alrededor de la mitad de la población del mundo corre el riesgo de contraerla.

El 2013 fue uno de los años más epidémicos en la historia del continente americano, con más de 2,3 millones de casos, 37.705 casos graves y 1.289 muertes, frente a los 517.617 casos reportados en 2003.

Síntomas

Fiebre elevada.
Dolor de cabeza muy intenso.
Dolor detrás de los globos oculares.
Dolores musculares y articulares.
Náuseas y vómitos.
Agrandamiento de ganglios linfáticos.

¿Dónde?

La enfermedad vive en zonas urbanas y semiurbanas de Sudamérica, África, Centroamérica y en el Sudeste Asiático. "Prácticamente en todos los países tropicales hay dengue. Los casos graves no suelen darse en personas viajeras, sino que en estas personas se produce otro más leve", asevera Giménez. La tendencia observada en 2014 también indica un aumento del número de casos en Fiji, las Islas Cook, Malasia y Vanuatu.

Tratamiento

Según la OMS, no hay tratamiento específico para el dengue, pero la detección oportuna y el acceso a la asistencia médica adecuada disminuyen las tasas de mortalidad por debajo del 1%.

4. CHIKUNGUNYA

La fiebre chikungunya es una enfermedad vírica transmitida al ser humano por mosquitos. Se describió por primera vez durante un brote ocurrido en el sur de Tanzania en 1952. "Chikungunya" es una voz del idioma Kimakonde que significa "doblarse", en alusión al aspecto encorvado de los pacientes debido a los dolores articulares.

Según cifras de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el número de casos en América asciendo a más de 185.000 desde diciembre de 2013, cuando se constató la presencia por primera vez del virus, que ha causado 21 muertes.

Síntomas

Aparición súbita de fiebre.
Dolores articulares, musculares y cansancio.
Dolores de cabeza.
Náuseas.
Erupciones cutáneas.

"Es un cuadro febril que se puede dar en viajeros y que, en la actualidad, hay una pequeña epidemia en la zona del Caribe. De hecho, en España se han dado casos importados de viajeros, aunque ninguno con una gravedad importante", señala el doctor.

¿Dónde?

La enfermedad se da en África, Asia y el subcontinente indio. En los últimos decenios los vectores de la enfermedad se han propagado a Europa y América. En 2007 se notificó por vez primera la transmisión de la enfermedad en Europa, en un brote localizado en el nordeste de Italia.

Tratamiento

Según la OMS, no existe ningún antivírico específico para tratar la fiebre chikungunya. El tratamiento consiste principalmente en aliviar los síntomas, entre ellos el dolor articular, con antipiréticos y analgésicos. No hay comercializada ninguna vacuna contra el virus chikungunya.

5. POLIOMELITIS

Más conocida como polio, es una enfermedad muy contagiosa que afecta sobre todo a los menores de cinco años y que está causada por un virus que invade el sistema nervioso pudiendo causar parálisis en cuestión de horas. El virus entra en el organismo por la boca y se multiplica en el intestino.

Síntomas

Fiebre y cansancio.
Cefalea.
Vómitos.
Rigidez del cuello.

Según la OMS, una de cada 200 infecciones produce una parálisis irreversible (generalmente de las piernas), y de un 5% a un 10% de estos casos fallecen por parálisis de los músculos respiratorios.

¿Dónde?

"Es una enfermedad que ya no existe en Europa pero sí en algunos países en desarrollo como en Nigeria, Afganistán o Pakistán, donde estaba prevista la erradicación de la misma, pero los conflictos armados lo están impidiendo. Hay peligro de reintroducción de la enfermedad en lugares donde ya había sido eliminada. La OMS está insistiendo mucho en la vacunación", indica Giménez.

Tratamiento

Al contrario de la mayoría de las enfermedades, la polio puede erradicarse completamente gracias a dos vacunas antipoliomielíticas: la oral (OPV) y la inactivada (IPV).

6. CORONAVIRUS

Este nuevo virus fue detectado en septiembre de 2012 en Arabia Saudí y clasificado como coronavirus. Forma parte de una familia de virus que pueden causar enfermedades que van desde el resfriado común, al síndrome respiratorio agudo severo, conocido como SARS. Hasta el 20 de septiembre de 2013, se notificaron 180 casos de infección por el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS). Un 50% de los afectados ha fallecido.

El modo de protegerse es evitar estar en contacto directo de forma prolongada con personas que tengan infecciones y realizar un lavado de manos adecuado.

Síntomas

Dificultades respiratorias.
Diarreas.
Insuficiencia renal.

¿Dónde?

Generalmente se han dado casos en la zona de Oriente Medio.

Tratamiento

Las personas que podrían tener SARS deben ser evaluadas inmediatamente por un médico. Si se sospecha que tienen la enfermedad, deben ser puestas en cuarentena en el hospital. Además se aplican fármacos para controlar la inflamación pulmonar y oxígeno.

EFE

viernes, 8 de agosto de 2014

Las claves del ébola

Las claves del ébola
Es uno de los virus más letales para el ser humano, con una tasa de mortalidad, en sus brotes epidémicos, de entre el 25% y el 90%. No existe aún ni tratamiento ni vacuna para hacerle frente, y, aunque se está experimentando con resultados positivos, el desarrollo de lo conseguido avanza muy lentamente, entre otras cosas, por problemas de financiación.

Su aparición, hasta ahora siempre en países de África Central y Occidental cercanos a selvas tropicales, dispara periódicamente las alarmas en todo el mundo e incluso la imaginación de Hollywood (hay varias películas basadas en una teórica epidemia mundial), pero los avances reales, casi 40 años después de que se detectara el primer brote epidémico, siguen siendo espectacularmente escasos.

El ébola, una amenaza no solo para la salud, sino también para la seguridad, dado su potencial uso como arma bacteriológica, sigue teniendo el camino libre, y la única defensa pasa, de momento, por medidas preventivas. Tal vez, hasta que el virus dé el salto y se cuele en el Primer Mundo, o hasta que haya indicios solventes de que podría ser utilizado por bioterroristas.

¿Cómo es el virus del ébola?

El virus ébola pertenece a la familia Filoviridae (género Filovirus). Es el causante de la fiebre hemorrágica viral del ébola, una enfermedad infecciosa, altamente contagiosa y muy severa, que afecta tanto a animales como a seres humanos.

El ébola se detectó por primera vez en 1976 en dos brotes epidémicos casi simultáneos ocurridos en Nzara (Sudán) y Yambuku (actual República Democrática del Congo). La aldea en que se produjo el segundo de ellos está situada cerca del río ébola, que da nombre al virus. Existen cinco variedades del ébola: Sudán, Zaire, Reston, Côte d'Ivoire (Costa de Marfil) y Bundibugyo. Los tipos Sudán, Zaire y Bundibugyo son los que se han asociado a importantes brotes de fiebre hemorrágica en África.

De momento, el ébola solo está activo en el continente africano, pero constituye una amenaza para la salud global, ya que existe el peligro de que se pueda expandir a otros lugares a través de personas que viajan a zonas en riesgo y vuelven después a sus países de origen sin ser conscientes de que están incubando la enfermedad.

¿Cómo se contagia?

El ébola es transmitido al ser humano por animales salvajes y se propaga en las poblaciones humanas por contacto directo con sangre, líquidos orgánicos (saliva, sudor, orina, vómito) o tejidos de las personas infectadas. El periodo de incubación varía de dos a 21 días, si bien lo más normal es de cinco a doce días. Aunque los monos han sido una fuente de infección para las personas, se considera que los murciélagos de la fruta de la familia Pteropodidae son los huéspedes naturales del virus.

Para evitar el contagio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda evitar el contacto con monos y el consumo de su carne cruda, así como el contacto físico estrecho con pacientes infectados por el virus. Los trabajadores sanitarios que atienden a pacientes con infección presunta o confirmada deben aplicar medidas de precaución para evitar cualquier exposición a la sangre o líquidos corporales del paciente, así como el contacto directo sin protección con el entorno posiblemente contaminado. Los ritos funerarios en los que los familiares lavan el cuerpo del difunto también son una fuente importante de riesgo de contagio en las comunidades afectadas.

¿Cuáles son los síntomas y por qué es tan letal?

En las primeras fases de la enfermedad, los afectados por el virus presentan fiebres altas de casi 40 grados, fuertes dolores de cabeza, debilidad intensa y dolor de músculos, cabeza y garganta, seguidos de vómitos, diarreas, erupción cutánea, funciones renal y hepáticas alteradas e intensas hemorragias internas y externas.

El virus acaba causando la muerte del 90% de los infectados debido a las hemorragias que provoca. Al no existir aún un tratamiento o vacuna específicos, los cuidados intensivos que requieren los casos graves se centran en intentar bajar la fiebre y en cortar las hemorragias. Según explica a Efe el director del Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias, Basilio Valladares, se ha encontrado el virus en el semen de pacientes supervivientes (el 10% del total) hasta 60 días después de haberse detectado la enfermedad, lo que demuestra su alta virulencia.

¿Cómo puede contenerse?

La prevención e higiene en las escuelas, así como la información a la población local, son fundamentales para poder contener el brote de ébola que continúa propagándose en algunos países de África Occidental. Según explica a Europa Press la directora de la ONG Plan Internacional en España, Concha López, "los países afectados tienen un bajo Índice de Desarrollo Humano y se enfrentan a severas dificultades por sus frágiles sistemas de salud y saneamiento". "Si el ébola continúa extendiéndose sin una prevención activa, podría sobrepasar fácilmente su capacidad de reacción, que ya está alcanzando sus límites", añade.

La ONG insiste en que la información adecuada y oportuna puede salvar vidas, ya que, aunque no hay vacuna ni cura para el ébola, hábitos como lavarse las manos pueden contribuir a detener la infección y su propagación: "Debemos actuar rápidamente para asegurarnos de que la información correcta llega a las comunidades de los países afectados sin más demora", indica el director regional de Plan Internacional para África Central y Sudocidental, Adama Coulibaly, quien advierte asimismo de que "los rumores equívocos que abundan en las zonas afectadas dificultan la respuesta del gobierno y de los organismos humanitarios".

¿Cuáles han sido los principales brotes hasta ahora?

El primer brote, el detectado en 1976 en Sudán y la actual República Democrática del Congo, afectó a 318 personas y causó 280 muertes, lo que supone un índice de mortalidad del 88%. Desde entonces el ébola ha continuado apareciendo de forma periódica en África Central y Occidental. En 1995 una epidemia en Kiwit (en el entonces Zaire) afectó a 315 personas y mató a 254 (81%). El brote, que tuvo su origen en un leñador, se extendió a través de los hospitales.

Un año después, en enero de 1996, la variedad ébola-Zaire atacó Gabón, con 31 casos diagnosticados y 21 fallecimientos. Este país volvió a resultar afectado entre julio y diciembre de ese mismo año, esta vez en la región de Boue, donde se aislaron 60 casos y murieron 45 personas. El virus se trasladó a través de una médico de Gabón a Johannesburgo (Sudáfrica), donde afectó a dos personas, una de las cuales murió.

El primer brote del siglo XXI fue detectado en Uganda, en el distrito de Gulu, al norte del país, donde la variedad ébola-Sudán infectó en el año 2000 a 425 personas, de las que fallecieron 224. Entre 2001 y 2002 se confirmó un nuevo brote en Gabón, que posteriormente se extendió a la vecina República del Congo. El balance de la OMS fue de 65 casos con 53 muertos en Gabón, y de 59 casos y 44 muertos en Congo. En 2003 se contabilizaron en Congo 143 personas afectadas por la variedad ébola-Zaire. Murieron 128 (el 90%). Y en 2007 la enfermedad reapareció en la República Democrática del Congo, donde afectó a 264 personas y mató a 187. También en 2007 Uganda registró un brote en el distrito occidental de Bundibugyo, con 149 infectados y 37 muertos. En marzo de 2014 se localizó un brote en Guinea, causado por la cepa Zaire, la forma más letal conocida del virus, que dejó un centenar de muertos. Este verano, otro brote se ha cobrado la vida de casi un millar de personas tanto en Guinea, como en Liberia y Sierra Leona.

¿Qué avances ha habido en el tratamiento?

En 1998, el farmacólogo nigeriano Maurice Iwu anunció en el Congreso Internacional de Botánica que el extracto de la fruta de Garcinia kola, un árbol de África Occidental, utilizado por curanderos locales en otras dolencias, detenía el crecimiento del virus en pruebas de laboratorio. No obstante, aún no se han realizado pruebas concluyentes con animales o seres humanos. Uno de los avances más importantes tuvo lugar en 2012, cuando científicos del National Microbiology Laboratory (Canadá) administraron un compuesto llamado ZMAb a cuatro monos, 24 horas después de ser infectados con el virus. El ZMAb está compuesto de tres anticuerpos que se obtuvieron de ratones a los que previamente se había vacunado con fragmentos del virus. Los monos que recibieron el ZMAb sanaron sin sufrir efectos secundarios. Un quinto simio al que no se le había administrado el fármaco murió a los cinco días. Según explicaron los investigadores, los anticuerpos del ZMAb atacan y neutralizan una glicoproteína en la superficie del virus que le permite entrar e infectar las células. Los científicos anunciaron entonces su intención de desarrollar un anticuerpo más potente llamado Defyrus, que permitiría, junto a una terapia de genes antivirales, dar con la una cura definitiva.

Sus previsiones apuntaban a 2014 para empezar a trabajar con humanos. En septiembre del año pasado, un estudio dirigido por Robert Stahelin, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Indiana (EE UU) reveló cómo la proteína más abundante que compone el virus del ébola, VP40, le permite dejar células huésped y diseminar la infección a otras células en el cuerpo humano, un hallazgo que podría sentar las bases para el desarrollo de nuevos fármacos y estrategias de lucha.

Antes, en febrero de 2013, el equipo de investigadores del Servicio de Microbiología del Hospital 12 de Octubre de Madrid logró dar un primer paso en el bloqueo de la entrada de los virus del VIH y el ébola en las células del sistema inmunitario para impedir que se diseminen por el organismo. El trabajo, que comenzó hace diez años y se encuentra aún en sus primeras fases, se está realizando en colaboración con la Universidad de Oxford y con el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Sevilla.

¿A qué problemas se enfrentan los científicos?

Las investigaciones que se están llevando a cabo actualmente para la consecución de una vacuna y un tratamiento contra el ébola se enfrentan a dos problemas fundamentales: por un lado, todavía no se conocen todas las proteínas del virus; por otro, tan solo existen cinco laboratorios en el mundo equipados para trabajar directamente con este tipo de virus, concretamente, en Estados Unidos, Canadá, Rusia, Francia y Alemania.

Los más conocidos son el laboratorio del CDC (Center for Disease Control, Centro para el Control de Enfermedades), en Atlanta (Georgia, EE UU), y el USAMRIID (United States Army Medical Research Institute for Infectious Diseases, Instituto de Investigación Médica del Ejército de los Estados Unidos para Enfermedades Infecciosas).

Pero el obstáculo más importante es la falta de financiación. Según explica a la revista digital Materia el biólogo estadounidense Larry Zeitlin, uno de los descubridores del cóctel de proteínas que ha conseguido frenar la infección en monos, "el principal problema, al menos para nosotros, es el apoyo económico. Recibimos financiación del Gobierno estadounidense, pero llega a borbotones, lo que hace muy difícil desarrollar rápidamente un fármaco".

Ver más en: 20minutos.es

La OMS decreta "emergencia de salud pública internacional" por el brote de ébola

La OMS decreta "emergencia de salud pública internacional" por el brote de ébola
La directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, ha declarado que el brote de ébola que ha acabado con la vida de más de 900 personas en varios países de África occidental es "una emergencia de salud pública" que genera preocupación "a nivel internacional".

El último balance de la OMS eleva a 932 el número de personas fallecidas por el brote de ébola en África occidental, con 45 muertes confirmadas sólo entre los días 2 y 4 de agosto. En este periodo, se han registrado 108 nuevos casos.

En una rueda de prensa en la sede del organismo en Ginebra, el Comité Internacional de Regulación Sanitaria de Emergencias ha concluido que el brote de ébola cumple "las condiciones" para ser catalogado como "una emergencia de salud pública a nivel internacional".

Además, según informa la OMS, el comité ha declarado que el brote de este virus constituye un "hecho extraordinario" y representa un "riesgo sanitario" claro para otros países, además de los que ya han registrado casos de contagio y de fallecidos por esta enfermedad infecciosa en África occidental.

En su comparecencia, Chan ha afirmado que el actual brote de ébola es el mayor registrado "en las últimas cuatro décadas". El Comité de Emergencia de la OMS ha dejado claro que las consecuencias de la expansión "internacional" de este brote son "particularmente graves".

A pesar de la gravedad del brote, el director general adjunto para Seguridad Sanitaria de la OMS, Keiji Fukuda, ha subrayado que la enfermedad "puede ser contenida" y no es una "dolencia misteriosa". "Se puede parar", ha asegurado.

En esta misma línea, el Comité de Emergencia de la OMS ha hecho hincapié en que es "esencial" detener y "revertir" la expansión internacional del ébola. Fukuda ha pedido a los países afectados por el brote que declaren la emergencia sanitaria a nivel nacional.

La Organización Mundial de la Salud considera en este momento innecesario prohibir los viajes o el comercio con los países de Africa occidental afectados por el brote de ébola. "La OMS no recomienda la prohibición de viajes o comercio, a menos que se trate, de manera específica, de personas infectadas o que estuvieron en contacto (con un enfermo) y que no deben viajar", aclaró el director general adjunto de la organización, Fukuda.

La OMS ha pedido a la comunidad internacional que ayude de manera urgente a los países afectados por el brote de ébola, Guinea Conakry, Liberia y Sierra Leona.

EUROPA PRESS